Latin Fest llena Valencia de música urbana durante dos días

Latin Fest estrenó su formato de dos jornadas en el Estadi Ciutat de València. Beéle, ROA y Kris R marcaron el viernes; Mora, Omar Courtz, Kapo y Pirlo tomaron el relevo el sábado.

Artista de Latin Fest canta con sombrero blanco ante un escenario iluminado en rojo
Latin Fest reunió dos jornadas de música urbana en el Estadi Ciutat de València los días 17 y 18 de julio.Fotografías: archivo TuriaFest

Un estadio para abrir una etapa nueva

Latin Fest comenzó el 17 de julio una edición diferente a todas las anteriores en Valencia. El festival dejó atrás el Auditorio Marina Sur, se instaló en el Estadi Ciutat de València y amplió su programación a dos días consecutivos.

Cada jornada se extendió desde las cinco de la tarde hasta la una de la madrugada. El formato de estadio dio más profundidad a los visuales, al cuerpo de baile y a las bandas, mientras las sesiones de DJ enlazaban los directos y mantenían el pulso entre cambios de escenario.

Al pasar de una sola fecha a dos jornadas, Latin Fest pudo dar a cada cartel su propio ritmo sin perder la sensación de una celebración compartida.

Viernes: tres voces para estrenar el formato

Beéle, ROA y Kris R repartieron el peso de la primera fecha. El cartel viajó entre melodías caribeñas, reguetón y trap sin tratar el viernes como una antesala: la jornada tuvo identidad propia desde las primeras horas hasta el tramo nocturno.

La producción acompañó ese recorrido con cambios constantes de color, pantallas de gran formato y músicos en directo. Entre actuación y actuación, los DJ mantuvieron la pista en movimiento y evitaron que la energía se reiniciara con cada relevo.

Sábado: el relevo sube la intensidad

La segunda jornada cambió de reparto con Mora, Omar Courtz, Kapo y Pirlo. Sus propuestas ampliaron el recorrido del festival desde el pop urbano y los ritmos afrocaribeños hasta el reguetón y el trap puertorriqueño y colombiano.

Con la caída de la noche, la puesta en escena ganó volumen: grandes elementos inflables, haces de luz sobre el público y una producción visual que ocupaba todo el fondo del estadio. El sábado cerró así un fin de semana que convirtió la ampliación de Latin Fest en algo más que una suma de conciertos: dos jornadas distintas dentro de una misma cita urbana.